El aislamiento térmico insuflado es la mejor opción para aislar una casa ya construida. Es una técnica muy eficaz que aprovecha los huecos de la vivienda, fundamentalmente las cámaras de aire, los falsos techos, los espacios sin uso de las buhardillas, e incluso los huecos bajo los suelos de madera, para inyectar aislante térmico.
En esta casa en Tomiño, Pontevedra, nos encargaron insuflar dos viviendas contiguas, una más antigua y la otra una ampliación posterior. En ambas casas tenían demasiado calor en verano y, sobre todo, mucho frío en inverno.
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